El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León confirma el reconocimiento de una incapacidad permanente total a una trabajadora afectada por fibromialgia, que desarrollaba de forma habitual las profesiones de limpiadora de edificios y empleada de hogar. La Sala desestima el recurso interpuesto por el INSS y la Tesorería General de la Seguridad Social, […]

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León confirma el reconocimiento de una incapacidad permanente total a una trabajadora afectada por fibromialgia, que desarrollaba de forma habitual las profesiones de limpiadora de edificios y empleada de hogar. La Sala desestima el recurso interpuesto por el INSS y la Tesorería General de la Seguridad Social, avalando el criterio del Juzgado de lo Social de Ponferrada.

La sentencia pone el acento en la valoración conjunta de las limitaciones funcionales derivadas de la fibromialgia —con 18 de 18 puntos dolorosos— junto con la patología lumbar y el trastorno adaptativo asociado al dolor crónico. El tribunal subraya que no debe atenderse solo al diagnóstico médico, sino a las limitaciones reales y persistentes que estas dolencias generan en la capacidad laboral, especialmente en trabajos con exigencia física continuada como la limpieza.

Asimismo, se destaca la prolongada situación de incapacidad temporal sin mejoría relevante y la imposibilidad de desempeñar las tareas esenciales de ambas profesiones en condiciones mínimas de rendimiento, lo que justifica el reconocimiento del grado de incapacidad permanente total conforme al artículo 194.4 de la LGSS. La Sala recuerda que una eventual mejoría podría dar lugar a una revisión futura, pero confirma que, en el momento del proceso, la trabajadora no conserva aptitudes suficientes para su actividad profesional habitual.

Consulta aquí el texto íntegro de la sentencia y su fundamentación jurídica completa.